En 2025, más de 600.000 venezolanos en Estados Unidos quedaron sin estatus migratorio para permanecer legalmente en ese país. La mayoría no tenía pasaporte vigente ni una sede consular para tramitar el permiso de viaje exigido por las autoridades venezolanas para autorizar su regreso.

La discrecionalidad en la entrega de salvoconductos y la urgencia migratoria impulsaron un mercado informal y lucrativo que obligó a migrantes venezolanos a pagar a gestores o intermediarios como Trámites Fénix y salvoconductovzla.com.

El Pitazo documentó 50 casos de ciudadanos que volvieron con salvoconductos adquiridos en el mercado negro. Algunos fueron víctimas de estafas o extorsiones.

Febrero de 2025. En los pasillos de la Cancillería de Venezuela, en Caracas, Mercedes Linares agotaba una vía que, en teoría, debía garantizar un derecho básico: la identificación y el retorno de un ciudadano venezolano a su país.

Su hijo, Andrés, pasó seis meses detenido en un centro migratorio en Estados Unidos. Para salir un abogado le sugirió aceptar la deportación voluntaria, una figura contemplada en los procedimientos administrativos migratorios estadounidenses. El juzgado lo dejó en libertad y le dio un plazo 90 días para irse voluntariamente. Pero había un obstáculo: Andrés no tenía pasaporte venezolano.

En su caso —como ocurre con muchos venezolanos en el exterior— el único documento que podía permitirle abordar el avión de regreso a Venezuela era el salvoconducto: un permiso de viaje excepcional, emitido por embajadas o consulados, a los ciudadanos sin pasaporte vigente que necesitan ingresar a Venezuela. Es un documento válido para un solo trayecto y de vigencia limitada.

Tras la juramentación de Donald Trump como presidente, las políticas migratorias se endurecieron. Las deportaciones y detenciones aumentaron. En paralelo, el gobierno estadounidense revocó el Estatus de Protección Temporal (TPS), el parole humanitario y el programa CBP One para los venezolanos. Los beneficiarios de estos programas perdieron su estatus para continuar en ese país. 

De acuerdo con estimaciones no oficiales, 600.000 venezolanos se vieron afectados con la suspensión del TPS.

Estas medidas forzaron a los migrantes venezolanos a salir de Estados Unidos. 

Durante semanas, la familia de Andrés intentó tramitar el salvoconducto por la vía oficial. A diario intentaban entrar al sitio web de la Embajada de Venezuela en México, la única representación autorizada para emitir estos documentos desde 2023 ante el cierre de los consulados en Estados Unidos. Pero el sistema estaba fuera de servicio cada vez que lo intentaban.

Enviaron correos a la dirección de la página, sin conseguir respuestas. Entonces, decidieron trasladarse desde el interior del país a Caracas en busca de ayuda. 

En la sede consular tampoco encontraron alternativa. Un funcionario le aseguró que no había mecanismos disponibles para procesar el salvoconducto desde Venezuela. Mercedes recuerda que ese y otros empleados públicos la cuestionaron por la decisión de su hijo de emigrar. Salió desesperanzada y llorando de esa oficina.

En las escaleras del edificio, una joven se le acercó. Se identificó como funcionaria consular. Le habló en voz baja y le ofreció un contacto. La instrucción fue precisa: contactar por Instagram a Trámites Fénix y seguir las instrucciones.

Mercedes escribió a un número con código de Colombia. La comunicación migró a WhatsApp. La respuesta fue inmediata y estructurada: sí gestionaban salvoconductos. El servicio tenía un costo de 350 dólares. El trámite estaba condicionado a la compra de un pasaje aéreo con un agente de viajes que ellos indicaran y a través de una sola ruta: Miami-Curazao-Caracas. El documento era entregado 24 horas antes del vuelo.

No había garantías legales, contratos, ni identificación verificable de los intermediarios.

“Fue como saltar al vacío, pero lo hicimos porque queríamos que nuestro hijo estuviera de vuelta y no había ninguna respuesta ni apoyo oficial”, afirma Mercedes.

Para iniciar el procedimiento había otra condición obligatoria: la entrega de datos personales sensibles. Andrés envió copia de su cédula, información biográfica y una fotografía tipo carnet en fondo blanco a un número que, expresamente, no podía estar registrado en sus contactos telefónicos. El pago debía realizarse a una cuenta en Estados Unidos, mediante la aplicación Zelle, a nombre de José Espinoza, sin concepto ni referencia. Según le indicaron, cualquier mención podría generar el bloqueo de la operación.

“El pago se hizo 25 días antes del viaje y fue una incertidumbre horrenda. Nunca tuvimos contacto con el gestor”, agrega la entrevistada. Aun así, el proceso avanzó.

En mayo de 2025, Andrés regresó a Venezuela con un salvoconducto obtenido fuera de los canales oficiales. El documento fue aceptado en los controles migratorios en el Aeropuerto de Maiquetía y permitió su ingreso al país.

La red de intermediarios que ofrecía salvoconductos a los venezolanos en Estados Unidos promocionaba sus servicios en redes sociales. Capturas de pantalla

La red de intermediarios que ofrecía salvoconductos a los venezolanos en Estados Unidos promocionaba sus servicios en redes sociales. Capturas de pantalla

Su caso, lejos de ser excepcional, forma parte de un patrón que se consolidó durante el año 2025. Con el regreso de venezolanos sin pasaporte vigente desde Estados Unidos emergió un mercado paralelo de venta de salvoconductos, liderado por empresas fantasma que se aprovecharon de la falta de servicios consulares en ese país. 

Para este reportaje, El Pitazo documentó 50 casos de venezolanos que, entre abril y diciembre de 2025, ingresaron a Venezuela con salvoconductos adquiridos en el mercado negro a través de tres intermediarios: Trámites Fénix, Salvoconducto Venezuela (salvoconductovzla.com) y  Viaja Seguro con Global X. 

Quienes lo tramitaron, pagaron entre 200 y 450 dólares por el documento, aunque su precio legal es de 60 dólares. Ninguno de estos ciudadanos tenía pasaporte vigente ni obtuvieron respuestas de la Embajada de  Venezuela en México por correo electrónico o enviando a familiares a su oficina, pese a que esta sede es la responsable de atender los requerimientos de permiso de viaje de la comunidad venezolana que se encuentra en Estados Unidos. 

Estos venezolanos llegaron a los gestores por sugerencias de funcionarios consulares que abordaban a los familiares de los migrantes en la propia  Cancillería de Caracas o en las afueras de la Embajada de Venezuela en Ciudad de México. El servicio también fue promocionado en redes sociales por las agencias de viajes sugeridas por las empresas que vendían los salvoconductos.  

De las empresas fantasma, dos de ellas (Trámites Fénix y salvoconductovzla.com) utilizaron líneas telefónicas de Colombia y una (Viaja Seguro con Global X) de Estados Unidos. Los intermediarios no enviaban  notas de voz ni daban los nombres de la persona a cargo del trámite. Tampoco existen direcciones físicas, sino cuentas en redes sociales, principalmente en  TikTok e Instagram.

En los casos registrados por El Pitazo se confirmó que los intermediarios operaban de la misma manera: no había contacto directo con los gestores sino con asistentes o agentes de viaje; los pagos eran recibidos por cuentas de terceros en bancos de Estados Unidos y, con menos frecuencia, hubo  entregas de dinero en efectivo a supuestos mensajeros. 

Hay más patrones en el mercado negro de salvoconductos:  la entrega del documento era muy cercana a la fecha del viaje, incluso apenas tres horas antes de embarcar y los intermediarios hacían énfasis en borrar los chats para no dejar evidencia de cómo se obtuvo el permiso en caso de que los viajeros pasaran por revisiones en el aeropuerto de Maiquetía. 

Entre septiembre y noviembre de 2025, ante la aparición de denuncias por la falsificación de salvoconductos, las cuentas en las redes sociales de Trámites Fénix y Salvoconducto Vzla dejaron de promocionar la emisión de salvoconductos y pausaron sus publicaciones temporalmente.  Sin embargo, los venezolanos residentes en Estados Unidos siguieron recibiendo ofertas de gestores para obtener el salvoconducto.

De los 50 casos de tráfico de salvoconductos registrados por El Pitazo durante 2025, 35 lograron ingresar al país sin inconvenientes, lo que sugiere el grado de validación de estos documentos, adquiridos en el mercado negro, dentro del sistema migratorio. 12 ciudadanos fueron interrogados, por lapsos de hasta siete horas, sobre el origen del documento y tres fueron objeto de extorsión por parte de funcionarios en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía tras alegar que los salvoconductos eran falsos. La liberación de estas personas estuvo condicionada a la entrega de dinero a los agentes de seguridad del Estado.

“La falta de respuesta institucional dejó a los venezolanos en Estados Unidos expuestos a delitos asociados a estafa, usurpación de funciones públicas y falsificación de documentos”, advierte la abogada mexico-venezolana, Lorena Vargas, especialista en migración y quien se ha convertido en voz calificada en el tema de los llamados salvoconductos.

Varias agencias de viaje publicaron comunicados sobre las presuntas irregularidades cometidas por los gestores de salvoconductos. Trámites Fénix cerró su cuenta en Instagram y alegó que era por un intento de hackeo. Capturas de pantalla

Varias agencias de viaje publicaron comunicados sobre las presuntas irregularidades cometidas por los gestores de salvoconductos. Trámites Fénix cerró su cuenta en Instagram y alegó que era por un intento de hackeo. Capturas de pantalla

Para constatar las denuncias de tráfico de salvoconductos, El Pitazo consultó a gestores, agentes de viaje, abogados especialistas en migración y  funcionarios de la Embajada de Venezuela en México. También se contactaron a trabajadores del sector aéreo y de la Cancillería de Venezuela en Caracas. 

Las fuentes corroboraron la existencia de gestores y un mercado paralelo para la emisión de los salvoconductos, con amplia presencia entre los años 2024 y 2025.

“Lo primero que hay que aceptar es que sacar un salvoconducto para viajar a Venezuela desde Estados Unidos se convirtió en una mafia. Cuando era un proceso online uno asesoraba al pasajero, pero después el enlace digital fue cerrado y aparecieron estos gestores. Entre finales de 2024 y todo el 2025 era imposible para cualquier venezolano conseguir un salvoconducto en la Embajada de México. Se hizo obligatorio buscar a un intermediario que, con sus contactos, pudiera gestionar el documento”, admite un agente de viajes que pidió la reserva de su identidad. 

La misma fuente explica que distintas compañías y agentes de viajes  hicieron acuerdos informales con los intermediarios para condicionar la venta de boletos aéreos con firmas específicas y servir de puente entre los venezolanos que necesitaban el salvoconducto y los gestores. 

“Al principio, en 2024 había un solo gestor que decía tener un contacto en la Embajada de Venezuela en México. Pero a mediados de 2024 ya eran diez intermediarios y en 2025 era la locura. Mucha gente ofreciendo salvoconductos, de diversas embajadas y consulados, algunos verdaderos y otros falsos”, relata la misma fuente.

La aparición de estos mediadores fue la respuesta a la demanda  que no surgió de la nada. En 2019, la ruptura de relaciones diplomáticas entre Venezuela y Estados Unidos dejó a los venezolanos sin consulados donde renovar pasaportes o solicitar documentos de viaje. 

En 2023 había 770.000 venezolanos residenciados en Estados Unidos con distintos estatus migratorios, según la Oficina de Censo de ese país.

Al menos tres intermediarios promocionaron en redes sociales el trámite exprés de salvoconductos entre 2024 y 2025. Capturas de pantalla

Al menos tres intermediarios promocionaron en redes sociales el trámite exprés de salvoconductos entre 2024 y 2025. Capturas de pantalla

El sociólogo Tomás Páez, presidente del Observatorio de la Diáspora Venezolana (ODV), considera que lo ocurrido con los salvoconductos es un abuso que surge por la ineficiencia. El permiso de viaje, sostiene, es un procedimiento simple. Asimismo, explica que hay formas más directas para resolver el problema: agilizar la emisión y entrega de pasaportes.

Páez advierte que de los 9,2 millones de migrantes venezolanos repartidos en el mundo más de 60 % no tiene su pasaporte vigente. A esto se le suma que el pasaporte venezolano figura entre los tres más caros del mundo. Su precio es de $216 para mayores de 18 años y de $108 a $162 para niños y adolescentes si se emite dentro de Venezuela. Tiene un recargo de $100 cuando se tramita en el exterior.

“Los venezolanos en la diáspora son tratados como ciudadanos de segunda porque tienen que pagar más por el pasaporte si están en otras latitudes. En una familia de tres integrantes eso representa casi 1.000 dólares. Y luego está la lentitud del proceso. Hay momentos en los que [la entrega] se puede tardar más de un año o lo envían con errores”, alerta.

Vargas suma otro aspecto: el político. Considera que el salvoconducto ha sido usado como un medio de retaliación política. “Le pusieron obstáculos como un pase de factura contra quienes migraron a los Estados Unidos evidenciando la crisis política, social y económica de Venezuela”, añade.

Ella evidenció el reproche de los funcionarios diplomáticos a los usuarios o sus familiares. “Como abogado acudí a la Embajada de Venezuela en México y fui testigo de las veces que funcionarios consulares se referían a casos de venezolanos sin pasaporte en Estados Unidos diciendo “que se devuelvan a Venezuela, como se fueron”, refiriéndose a quienes cruzaron por el Darién o etiquetando como “traidores a la patria”, precisa.

Para constatar las denuncias de tráfico de salvoconductos, El Pitazo consultó a gestores, agentes de viaje, abogados especialistas en migración y  funcionarios de la Embajada de Venezuela en México. También se contactaron a trabajadores del sector aéreo y de la Cancillería de Venezuela en Caracas. 

Las fuentes corroboraron la existencia de gestores y un mercado paralelo para la emisión de los salvoconductos, con amplia presencia entre los años 2024 y 2025.

“Lo primero que hay que aceptar es que sacar un salvoconducto para viajar a Venezuela desde Estados Unidos se convirtió en una mafia. Cuando era un proceso online uno asesoraba al pasajero, pero después el enlace digital fue cerrado y aparecieron estos gestores. Entre finales de 2024 y todo el 2025 era imposible para cualquier venezolano conseguir un salvoconducto en la Embajada de México. Se hizo obligatorio buscar a un intermediario que, con sus contactos, pudiera gestionar el documento”, admite un agente de viajes que pidió la reserva de su identidad. 

La misma fuente explica que distintas compañías y agentes de viajes  hicieron acuerdos informales con los intermediarios para condicionar la venta de boletos aéreos con firmas específicas y servir de puente entre los venezolanos que necesitaban el salvoconducto y los gestores. 

“Al principio, en 2024 había un solo gestor que decía tener un contacto en la Embajada de Venezuela en México. Pero a mediados de 2024 ya eran diez intermediarios y en 2025 era la locura. Mucha gente ofreciendo salvoconductos, de diversas embajadas y consulados, algunos verdaderos y otros falsos”, relata la misma fuente.

La aparición de estos mediadores fue la respuesta a la demanda  que no surgió de la nada. En 2019, la ruptura de relaciones diplomáticas entre Venezuela y Estados Unidos dejó a los venezolanos sin consulados donde renovar pasaportes o solicitar documentos de viaje. 

En 2023 había 770.000 venezolanos residenciados en Estados Unidos con distintos estatus migratorios, según la Oficina de Censo de ese país.

Al menos tres intermediarios promocionaron en redes sociales el trámite exprés de salvoconductos entre 2024 y 2025. Capturas de pantalla

Al menos tres intermediarios promocionaron en redes sociales el trámite exprés de salvoconductos entre 2024 y 2025. Capturas de pantalla

El sociólogo Tomás Páez, presidente del Observatorio de la Diáspora Venezolana (ODV), considera que lo ocurrido con los salvoconductos es un abuso que surge por la ineficiencia. El permiso de viaje, sostiene, es un procedimiento simple. Asimismo, explica que hay formas más directas para resolver el problema: agilizar la emisión y entrega de pasaportes.

Páez advierte que de los 9,2 millones de migrantes venezolanos repartidos en el mundo más de 60 % no tiene su pasaporte vigente. A esto se le suma que el pasaporte venezolano figura entre los tres más caros del mundo. Su precio es de $216 para mayores de 18 años y de $108 a $162 para niños y adolescentes si se emite dentro de Venezuela. Tiene un recargo de $100 cuando se tramita en el exterior.

“Los venezolanos en la diáspora son tratados como ciudadanos de segunda porque tienen que pagar más por el pasaporte si están en otras latitudes. En una familia de tres integrantes eso representa casi 1.000 dólares. Y luego está la lentitud del proceso. Hay momentos en los que [la entrega] se puede tardar más de un año o lo envían con errores”, alerta.

Vargas suma otro aspecto: el político. Considera que el salvoconducto ha sido usado como un medio de retaliación política. “Le pusieron obstáculos como un pase de factura contra quienes migraron a los Estados Unidos evidenciando la crisis política, social y económica de Venezuela”, añade.

Ella evidenció el reproche de los funcionarios diplomáticos a los usuarios o sus familiares. “Como abogado acudí a la Embajada de Venezuela en México y fui testigo de las veces que funcionarios consulares se referían a casos de venezolanos sin pasaporte en Estados Unidos diciendo “que se devuelvan a Venezuela, como se fueron”, refiriéndose a quienes cruzaron por el Darién o etiquetando como “traidores a la patria”, precisa.

Los migrantes que ingresaron a Venezuela por el aeropuerto de Maiquetía con salvoconductos adquiridos en el mercado negro que compartieron sus historias con El Pitazo relataron que desconocían si el documento era legítimo o si se trataba de un documento falso. La mayoría sentía miedo de no poder abordar los vuelos o ser víctimas de los agentes de seguridad del Estado al entrar a Venezuela. 

“Cuando contacté a Salvoconducto Venezuela me dijeron que era un documento real. Que ellos tenían una flecha en la embajada. Y realmente en ninguno de los chequeos me molestaron. Tenía la firma electrónica de la embajadora [Stella Lugo], un sello y un código QR. A mí y a los funcionarios de migración nos pareció muy convincente”, detalló Lucía a El Pitazo.

Una de las tres víctimas de extorsión en el aeropuerto de Maiquetía accedió a la publicación de su caso. “[Los funcionarios de migración] decían que era falso y yo que verdadero. Pero lo hacía con miedo, porque el papel me lo había dado el gestor. Al final les di los 500 dólares en efectivo que cargaba encima. Me dejaron salir y no me quitaron el iPhone, que era la otra amenaza”, reveló.

Las empresas fantasma que vendían permisos de viaje eran parte de grupos de migrantes en Telegram y WhatsApp. En los chats pasaban advertencias a los viajeros. Captura de pantalla

Las empresas fantasma que vendían permisos de viaje eran parte de grupos de migrantes en Telegram y WhatsApp. En los chats pasaban advertencias a los viajeros. Captura de pantalla

La abogada Vargas dice que es posible que exista complicidad interna en la Embajada de Venezuela en México. “¿Cómo se explica que no haya respuesta para quienes acudían solicitando el salvoconducto, pero te encuentras con casos de personas que compraron paquetes de viaje y se les ofrecía el salvoconducto, documentos que eran legítimos y que fueron recibidos por las líneas aéreas sin objeción?”, se pregunta.

El Pitazo tuvo acceso a varios salvoconductos adquiridos en el mercado negro que registran inconsistencias. Pese a los errores fueron aceptados.

Aunque solo la Embajada en México podía otorgar salvoconductos a los venezolanos residentes en Estados Unidos, varios documentos revisados aparecen suscritos por los consulados en Aruba, Bogotá, Bucaramanga y Medellín,  los tres últimos en Colombia. Esta dispersión de supuestas autoridades emisoras contradice la normativa diplomática vigente para 2025.

Además, se identificaron salvoconductos emitidos durante el primer trimestre del año 2025 con la firma de Francisco Arias Cárdenas, quien para ese momento ya no ejercía funciones como embajador en México. El diplomático ocupó ese cargo desde el 8 de abril de 2019 hasta el 29 de noviembre de 2024. Posteriormente fue sustituido por la actual embajadora, Stella Lugo de Montilla.

El Pitazo solicitó una entrevista con Arias Cárdenas para conocer su opinión sobre el tema, pero no se recibió respuesta.

Los migrantes que ingresaron a Venezuela por el aeropuerto de Maiquetía con salvoconductos adquiridos en el mercado negro que compartieron sus historias con El Pitazo relataron que desconocían si el documento era legítimo o si se trataba de un documento falso. La mayoría sentía miedo de no poder abordar los vuelos o ser víctimas de los agentes de seguridad del Estado al entrar a Venezuela. 

“Cuando contacté a Salvoconducto Venezuela me dijeron que era un documento real. Que ellos tenían una flecha en la embajada. Y realmente en ninguno de los chequeos me molestaron. Tenía la firma electrónica de la embajadora [Stella Lugo], un sello y un código QR. A mí y a los funcionarios de migración nos pareció muy convincente”, detalló Lucía a El Pitazo.

Una de las tres víctimas de extorsión en el aeropuerto de Maiquetía accedió a la publicación de su caso. “[Los funcionarios de migración] decían que era falso y yo que verdadero. Pero lo hacía con miedo, porque el papel me lo había dado el gestor. Al final les di los 500 dólares en efectivo que cargaba encima. Me dejaron salir y no me quitaron el iPhone, que era la otra amenaza”, reveló.

Las empresas fantasma que vendían permisos de viaje eran parte de grupos de migrantes en Telegram y WhatsApp. En los chats pasaban advertencias a los viajeros. Captura de pantalla

Las empresas fantasma que vendían permisos de viaje eran parte de grupos de migrantes en Telegram y WhatsApp. En los chats pasaban advertencias a los viajeros. Captura de pantalla

La abogada Vargas dice que es posible que exista complicidad interna en la Embajada de Venezuela en México. “¿Cómo se explica que no haya respuesta para quienes acudían solicitando el salvoconducto, pero te encuentras con casos de personas que compraron paquetes de viaje y se les ofrecía el salvoconducto, documentos que eran legítimos y que fueron recibidos por las líneas aéreas sin objeción?”, se pregunta.

El Pitazo tuvo acceso a varios salvoconductos adquiridos en el mercado negro que registran inconsistencias. Pese a los errores fueron aceptados.

Aunque solo la Embajada en México podía otorgar salvoconductos a los venezolanos residentes en Estados Unidos, varios documentos revisados aparecen suscritos por los consulados en Aruba, Bogotá, Bucaramanga y Medellín,  los tres últimos en Colombia. Esta dispersión de supuestas autoridades emisoras contradice la normativa diplomática vigente para 2025.

Además, se identificaron salvoconductos emitidos durante el primer trimestre del año 2025 con la firma de Francisco Arias Cárdenas, quien para ese momento ya no ejercía funciones como embajador en México. El diplomático ocupó ese cargo desde el 8 de abril de 2019 hasta el 29 de noviembre de 2024. Posteriormente fue sustituido por la actual embajadora, Stella Lugo de Montilla.

El Pitazo solicitó una entrevista con Arias Cárdenas para conocer su opinión sobre el tema, pero no se recibió respuesta.

Documento fechado
12 / 03 / 2025

En el documento ofrecido por la firma Trámites Fénix,se visualiza la firma electrónica del embajador de Venezuelaen México Francisco Arias Cárdenas. Pero para marzode 2025 la embajadora era Stella Lugo de Montilla.

La mayoría de los salvoconductos adquiridos en el mercado negro, a los que tuvo acceso El Pitazo, tienen la firma electrónica de Lugo y de la funcionaria Katiuska Carolina Maestre Fonseca, actual ministra consejera de la Embajada de Venezuela en México y parte del equipo político de Lugo. Tuvo el mismo cargo en la Embajada de Venezuela en Argentina. Esa vez también tuvo de jefa a la misma embajadora (2022 - 2024).

Otros salvoconductos fueron firmados por José Jovanni Jiménez, quien se desempeña actualmente como primer secretario de la Embajada de Venezuela en Colombia. Estos documentos presentan variaciones en las firmas y carecen, en algunos casos, de elementos básicos de validación como el código QR.

El Pitazo envió un correo a la Embajada de Venezuela en México, con solicitudes de información a la embajadora Lugo y a la ministra consejera Maestre Fonseca. Solo se recibió una respuesta automatizada que indica que para abril 2026 las solicitudes de salvoconductos presenciales y online están suspendidas.

En el correo de atención a los usuarios, la Embajada de Venezuela en México notifica que están paralizadas las entregas de salvoconductos de forma presencial o en línea. Captura de pantalla

En el correo de atención a los usuarios, la Embajada de Venezuela en México notifica que están paralizadas las entregas de salvoconductos de forma presencial o en línea. Captura de pantalla

A finales de 2024, el Servicio de Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) advirtió en un comunicado sobre la existencia de “estafas relacionadas con salvoconductos”, destacando ofertas engañosas, enviadas por correo o redes sociales, que prometían gestionar este documento a cambio de un pago, pero los documentos entregados eran falsos. El organismo reiteró  que los trámites debían hacerse por la vía oficial. 

Sin embargo, los organismos que guardaron silencio fueron los involucrados de manera directa: la Cancillería de Venezuela y la Embajada de Venezuela en México.

“Habíamos entregado la casa, vendido el carro y teníamos todo listo para volar hacia Caracas el 8 de enero. Llegamos al mostrador de Global X y se nos vino abajo el mundo. Ni mi esposa ni mis tres hijos o yo tenemos pasaporte y si no aceptan el salvoconducto, no tenemos manera de volver. Desde allí todo ha sido muy difícil”, relata Mario Álvarez. 

El caso de Mario y su familia ilustra el impacto de esta medida: pagaron 300 dólares por cada salvoconducto a un intermediario para salir de Estados Unidos. Aunque lograron mantener sus pasajes abiertos gracias a la gestión de su agente de viajes, perdieron un total de 1.500 dólares correspondientes al trámite de los documentos que fueron emitidos por la Embajada de Venezuela en México. Álvarez espera ahora una nueva oportunidad para solicitar el documento de viaje.  

Desde el 6 de enero de este año, dos de las aerolíneas que recibían el salvoconducto, Laser Airlines y Avior, recibieron instrucciones informales de no permitir el abordaje de venezolanos con estos documentos. La medida dejó a cientos de personas varadas en el aeropuerto de Miami.

“Habíamos entregado la casa, vendido el carro y teníamos todo listo para volar hacia Caracas el 8 de enero. Llegamos al mostrador de Global X y se nos vino abajo el mundo. Ni mi esposa ni mis tres hijos o yo tenemos pasaporte y si no aceptan el salvoconducto, no tenemos manera de volver. Desde allí todo ha sido muy difícil”, relata Mario Álvarez. 

El caso de Mario y su familia ilustra el impacto de esta medida: pagaron 300 dólares por cada salvoconducto a un intermediario para salir de Estados Unidos. Aunque lograron mantener sus pasajes abiertos gracias a la gestión de su agente de viajes, perdieron un total de 1.500 dólares correspondientes al trámite de los documentos que fueron emitidos por la Embajada de Venezuela en México. Álvarez espera ahora una nueva oportunidad para solicitar el documento de viaje.  

Desde el 6 de enero de este año, dos de las aerolíneas que recibían el salvoconducto, Laser Airlines y Avior, recibieron instrucciones informales de no permitir el abordaje de venezolanos con estos documentos. La medida dejó a cientos de personas varadas en el aeropuerto de Miami.

El gobierno interino de Delcy Rodríguez envió instrucciones a las aerolíneas para no aceptar los salvoconductos de los venezolanos que dejaban Estados Unidos desde enero de 2026. Imagen: Cortesía @info.tramites

El gobierno interino de Delcy Rodríguez envió instrucciones a las aerolíneas para no aceptar los salvoconductos de los venezolanos que dejaban Estados Unidos desde enero de 2026. Imagen: Cortesía @info.tramites

Fuentes del sector aeronáutico señalan que la administración de Delcy Rodríguez ordenó la suspensión de los salvoconductos. La razón extraoficial: la detección de un alto número de salvoconductos falsos.

Representantes de agencias de viajes y turismo confirmaron a El Pitazo el cumplimiento de esta medida. “Ciertamente, los salvoconductos fueron suspendidos sin emitir un comunicado oficial. Ni las aerolíneas ni las agencias de viaje recibimos lineamientos claros. Todo se ha manejado de manera informal, afectando la actividad de los agentes de viaje y a los pasajeros. Tanto la suspensión como la reactivación más reciente han sido puesta en práctica por vía de hecho”, explica la asesora turística Sara Medina, quien ha promovido asesorías en vivo en sus redes sociales para orientar a los venezolanos en Estados Unidos que esperan por el salvoconducto para poder regresar a Venezuela.  

La falta de salvoconductos y de respuesta institucional desencadenaron otros problemas. Algunos venezolanos con órdenes de deportación optaron por entregarse a las autoridades migratorias estadounidenses (ICE) para poder regresar en vuelos de deportación coordinados entre ambos gobiernos. En simultáneo, reaparecieron redes de coyotes que ahora ofrecen rutas inversas: traslados de migrantes desde México a Venezuela.

El Pitazo documentó al menos seis casos de migrantes venezolanos que regresaron haciendo la ruta inversa desde Estados Unidos a Venezuela. 

El 2 y 3 de marzo de 2026 circuló en redes sociales la información sobre la reactivación de la emisión de salvoconductos en la sede de atención consular de Caracas. Sin embargo, en el aeropuerto de Miami se mantuvo la orden de negar el abordaje de pasajeros con permisos de viaje en los vuelos de Laser y Copa Airlines, de acuerdo con reportes de afectados.

El Pitazo visitó la sede de la Cancillería venezolana, ubicada en la avenida Urdaneta en Caracas, el 23 de marzo. 

“En estos momentos el salvoconducto sólo puede tramitarse a través de un familiar directo, ya sea en Venezuela o algún consulado acreditado, realizando un poder legal que debe estar apostillado,  donde autoriza a la persona presente a hacer el trámite en su nombre”, respondió un funcionario.

La fuente oficial, que prefirió no identificarse, sostiene que la intención “es eliminar la intermediación de gestores”. Pero la falta de transparencia sigue siendo el principal obstáculo.

El procedimiento comienza con la consignación de una carta explicativa; posteriormente, la Cancillería asigna una fecha tentativa y sugiere la aerolínea disponible. Sin embargo, la emisión del documento no garantiza el retorno a Venezuela.

Familiares de migrantes acuden a la sede de la Cancillería en busca de información oficial para gestionar los permisos de viaje. Fotos: Nadeska Noriega

Familiares de migrantes acuden a la sede de la Cancillería en busca de información oficial para gestionar los permisos de viaje. Fotos: Nadeska Noriega

La historia de Yelitza Pérez es una demostración de los nuevos impedimentos. Su esposo fue deportado de Estados Unidos a Venezuela. Sola y con dos hijos pequeños, decidió regresar de forma voluntaria. Su madre gestionó el salvoconducto en Caracas. Todo lo hizo por la vía legal y sin intermediario. Pero cuando intentó abordar el vuelo en Miami junto a sus dos niños, le fue negado el embarque, reseña Telemundo 51.

Fuentes de Copa y Laser Airlines afirman que hasta mediados de marzo no habían recibido instrucciones concretas para validar estos documentos. La ausencia de canales oficiales de verificación impide que pasajeros, con salvoconductos legalmente adquiridos en mano, no puedan abordar los vuelos en Estado Unidos para regresar a Venezuela.

En este contexto, los gestores siguen presentes y los documentos falsos abundan. 

La abogada Lorena Vargas mencionó la presencia de gestores dentro de terminales aéreas, especialmente en Miami, donde ofrecen “salvoconductos exprés” por 190 dólares por pasajero. Hay casos de venezolanos que fueron víctimas de estafa bajo esta modalidad.

La principal ruta de los venezolanos que optaron por el retiro voluntario de Estados Unidos era Miami-Curazao-Maiquetía. Foto: Archivo El Pitazo

La principal ruta de los venezolanos que optaron por el retiro voluntario de Estados Unidos era Miami-Curazao-Maiquetía. Foto: Archivo El Pitazo

Una mujer, que aún permanece en Estados Unidos y solicitó resguardar su identidad, compartió su experiencia con El Pitazo. 

“Me ofrecieron un salvoconducto exprés en el aeropuerto de Miami. La persona que me abordó parecía saber mucho del tema y me dijo que tenía un contacto directo con el cónsul de Venezuela en Bucaramanga (Colombia). Pagué por mi desesperación. Me dijeron incluso que podía viajar con otra aerolínea distinta a Copa Airlines. Que la aerolínea Global X aceptaría el salvoconducto y compré un nuevo pasaje. Me enviaron el documento, pero al comparar ese salvoconducto con otros, noté que no tenía el código QR, que es una de las características de este documento. Hoy sigo en Estados Unidos, con dos pasajes abiertos, pero sin pasaporte y sin saber cómo conseguir un salvoconducto que sea verdadero”, lamenta.

Para esta investigación, El Pitazo solicitó una entrevista al canciller Yván Gil y envió un cuestionario por correo electrónico, pero no obtuvo respuestas a la fecha de publicación de este reportaje. El medio también envió peticiones de información a la Embajada de Venezuela en Colombia; los consulados en Bucaramanga, Bogotá y Medellín para obtener sus versiones. Ninguno contestó las solicitudes.

El retorno a Venezuela desde los Estados Unidos para los ciudadanos sin pasaporte, físico o vigente, sigue siendo una travesía incierta marcada por la desinformación, los cambios discrecionales de las autoridades y la proliferación de fraudes. 

Mientras continúe la suspensión de operaciones en los consulados de Venezuela en Estados Unidos el problema persistirá, sostienen los afectados. La reapertura de las sedes diplomáticas permitiría a los venezolanos renovar sus documentos de viaje de forma directa y dejar de depender de los salvoconductos vendidos en el mercado negro.

CRÉDITOS:
Coordinación editorial:
Nadeska Noriega Ávila
Redacción: Nadeska Noriega Ávila, Liz Gascón, Mayreth Casanova
Edición: César Batiz | Diseño e infografías: ET / AH
Bases de datos: Mayreth Casanova