Región Central

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Caracas, Miranda, Aragua, Carabobo y Yaracuy coinciden en estar bajo la gestión de militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), también en la reducción de sus actividades económicas (industria, agro y turismo) y en la apatía y desconfianza de sus pobladores en las próximas elecciones regionales. Mientras en Miranda y Caracas varias figuras de la oposición han manifestado su intención de postularse a los próximos comicios, en Yaracuy no hay nombres; y en Aragua y Carabobo el partido de gobierno muestra sus grandes fracturas y rencillas. Lea en este apartado cuál es la realidad actual de cada una de estas regiones y, según expertos, cómo debería ser la campaña electoral y decisiones son los principales problemas a resolver por la próxima gestión

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Aragua

Aragua, tierra de gobernadores foráneos y oposición indecisa

Armando Díaz

En la entrada de Aragua por la Autopista Regional del Centro se erigen dos monolitos en los que se lee “Aragua, cuna de la revolución”. En tierra aragüeña no solo Hugo Chávez y los suyos hicieron el famoso juramento junto a los restos del Samán de Güere, sino que desde hace casi 20 años las banderas del chavismo se han alzado ininterrumpidamente, exceptuando los cuatro primeros años de Didalco Bolívar, cuando aún era militante del MAS. Las elecciones programadas para el 21 de noviembre podrían significar un periodo más para el partido de gobierno.

Aragua tiene un rol muy importante que reside en sus bases militares y luego en su posición estratégica en el centro del país: sus vías terrestres brindan conexiones fundamentales entre otras regiones.

Sin embargo, la realidad es que período tras período los gobernantes de Aragua parecieran tener muy poco conocimiento de lo que son las necesidades del estado. Al menos así lo explica Henry Rosales: “Rodolfo Marco Torres se convirtió en residente cuando ganó las elecciones y a punto de cumplir cuatro años de mandato afirma que todavía hay lugares de Aragua que no conoce”.

El actual mandatario regional se hizo con el puesto con el 57,02% de los votos en 2017, frente a Ismael García -nacido en el estado Falcón y exalcalde de La Victoria- que reunió 39,43% de los sufragios. Antes de Marco Torres fue Tareck El Aissami, un político oriundo de Mérida y cuyos cargos anteriores y posteriores estuvieron vinculados al estado andino y no a Aragua.

Henry Rosales | Foto Cortesía

Henry Rosales | Foto Cortesía

Situaciones así generan un amplio desconcierto en las poblaciones que necesitan un gerente capaz de conocer sus realidades. Rosales, quien ha sido candidato a la Gobernación de Aragua, recuerda que el estado fue conocido como el granero de Venezuela por la amplia variedad de cultivos que se producían al sur de la entidad, a partir del municipio Zamora, en el valle de Tucutunemo. También se encontraban en una posición de privilegio en la producción porcina, mientras que en la Colonia Tovar el sector agrícola florecía y crecía. “Todo eso ha sufrido un estancamiento”.

Remarca que también las zonas industriales de Aragua se deterioraron progresivamente, y a pesar de ser un tanto modestas en tamaño estaban a la vanguardia gracias al legado de Corpoindustria. “Teníamos 24 zonas industriales desde Las Tejerías, pasando por La Victoria, El Concejo y Santa Cruz de Aragua, todo eso está hoy en ruina”, afirma Rosales.

La incertidumbre campea

Desde la visión de la coordinadora de Vente Venezuela en Aragua, María Teresa Clavijo, la situación de la entidad es similar a la de los otros estados centrales y, aunque se diferencia con los del sur, el oriente y el occidente del país, prevalece el clima de incertidumbre.

Clavijo delimita un claro crecimiento económico que cuando se analiza el trasfondo no es más que una bonanza ficticia muy fuertemente marcada según las clases sociales. “Te consigues las economías de bodegones y personas con lujos, mientras los demás pasan mucho trabajo y eso se ve en la parte alimentaria”.

María Teresa Clavijo | Foto: Cortesía

María Teresa Clavijo | Foto: Cortesía

Según un análisis a fondo de la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi) en Aragua la población no pobre (hogares con ingresos mayores a la canasta básica) en 2017 era igual 30,2%. A su vez, la población pobre no extrema (hogares cuyos ingresos permiten adquirir al menos la canasta básica) era igual a 26,8%, mientras que la población en pobreza extrema (hogares que no pueden cubrir la canasta alimentaria) era de 43,0%. Estos números han empeorado.

De hecho, en el informe de la Encovi 2019-2020 desde un panorama nacional resaltó que 79,3% de los venezolanos no tenían cómo cubrir la canasta de alimentos.

Respecto al escenario político, Clavijo afirma que los discursos de los partidos políticos aragüeños se dividen entre aquellos que creen que el mandatario Nicolás Maduro dirige un régimen totalitario, otros una dictadura y luego los que lo ven como un gobierno. “Eso hace que haya variantes que en algún punto convergen porque tienen discursos similares que pasan por la resistencia, otros por el desconocimiento y el respeto al Estado de Derecho, y mucho más allá los que creen que con votos y medianas condiciones se les puede arrebatar el poder”.

Sin embargo, Rosales enfatiza la necesidad de gobiernos municipales que no sean solo pagadores de nómina. “Tenemos alcaldes que carecen de iniciativas y las que tienen son para meterle mano a los comerciantes en los bolsillos. No hay construcción de nada, no hay recaudación de impuestos, no hay alumbrado, ni demarcación de calles, y los programas sociales se usan como un mecanismo de manipulación”.

Como ante cualquier proceso electoral, el excandidato a gobernador no se sorprende al ver de nuevo las cuadrillas limpiando la ciudad y demarcando vías. 

“Es un proceso de vitrina nada más, pero mal hecho porque ahora no te tapan el hueco, si no que pasan la pintura por encima del hueco y continúan”

En su análisis asegura que ahora al chavismo le importa menos el cuidado de la ciudad porque gracias a la promoción del abstencionismo por parte de la oposición, el gobierno no necesita de grandes esfuerzos. “No les importa cuántos votos son, les importa es que voten y con esa cantidad ganar”.

Oposición disminuida

En 2017 Ismael García no reconoció los resultados de las elecciones regionales. Afirmaba entonces que se había hecho con la mayoría de los votos. "Con absoluta responsabilidad y autoridad, debo decir que nosotros ganamos las elecciones en Aragua y que si en el país existieran instituciones respetuosas del deber y de la ley, hoy estaríamos proclamados. Yo soy el gobernador de Aragua y hoy, en ese cargo está un usurpador".

En aquel año, no solamente estudios de opinión daban la mayoría al opositor sino que éste denunció supuestos delitos electorales cometidos antes, durante y después de la jornada electoral. Decía entonces que fueron reubicados 36 centros electorales que representan 89.000 electores en todo el estado, además de los dos megacentros reubicados en instalaciones militares que incluyen a 50.000 electores y otros 5.657 electores del municipio Ribas, el segundo en importancia en la región, que también fueron reubicados en un centro donde prevaleció la violencia y el impedimento hacia los electores que trataron ejercer el voto. En estos centros reubicados se produjo una abstención de 55%.

Ismael García | Foto: Cortesía

Ismael García | Foto: Cortesía

Además, señaló múltiples y constantes fallas en las máquinas de votación, interrupción del servicio eléctrico, mesas de votación que no abrieron sino después del mediodía, intimidación y agresiones contra testigos opositores, desalojo arbitrario de miembros y testigos de mesa por parte de autoridades electorales y del Plan República, votos de ciudadanos que murieron o que no están en el estado e inclusive fuera del país, cierre extemporáneo de los centros con electores en cola, o extensión del horario a pesar de no haber electores en espera, allanamientos y persecución por parte del Sebin y la Guardia Nacional en contra de dirigentes y testigos, de los cuales 47 de ellos se encuentran detenidos y el uso del carnet de la patria como documento para ejercer el voto, son solo algunos de los delitos electorales denunciados por el candidato opositor.

Luego se impuso la abstención por parte del electorado opositor. Producto de ello, se perdió gran parte de los bastiones municipales y de las 18 alcaldías, la alternativa al oficialismo solo controla la de Tovar. Pero, para desgracia del bloque, el alcalde Esteban Bocaranda falleció en 2020 tras contraer covid-19, lo que llevó al chavismo a hacerse también con esa zona a través del Concejo Municipal.

Cuando se le pregunta sobre si ir o no a votar, Rosales se inclina por la primera opción. “Yo creo que lo correcto es todo aquello que sea diferente a Maduro, porque lo ideal es quebrar las estrategias que ellos construyen. Por eso han afianzado su gobierno, porque ganar no les cuesta nada”.

No duda de que la estrategia del chavismo inicia por ir a elecciones en solitario. 

“Debemos prepararnos para ir a votar, ignorando todo este tema de las condiciones, porque de no hacerlo ya estaríamos sentenciando el resultado y así influir para que el gobierno no corone”

Por el contrario, la coordinadora de Vente Aragua ni siquiera llama al evento de noviembre una “elección” porque no es un proceso limpio. “El voto debe elegir y no podemos elegir con un Plan República que trabaja con grupos paramilitares y parapoliciales, además de ser organizado por un poder írrito y modificado por otro poder írrito que es la Asamblea de 2020”, dice.

En referencia a los liderazgos, Henry Rosales afirma que ya no se trata de grupos mayoritarios como el G4, si no liderazgos de todos. “Esos son solo alianzas de partidos, la oposición en macro es más que eso”.

Rosales opina que ese G4 lo que intenta es retomar la conducción del país tomando en cuenta los errores cometidos, por lo que afirma que la solución es reunirse y poner sobre una mesa las verdaderas prioridades e intereses de la sociedad y de ahí salir al encuentro de liderazgos. “Queremos un G Todos, no un G4. Las comunidades están llenas de liderazgos que orientan, porque una política que no orienta es peor que una política equivocada”.

Le preocupa que en la mentalidad de los políticos se esté pensando en un cortoplacismo, bien sea las elecciones del 21 de noviembre o de otra fecha, porque ahí está el error. “De este modo será un proceso más”.

Los liderazgos en Aragua por parte de la oposición vienen de la mano de nombres muy conocidos, como José Trujillo, quien fue electo diputado de la Asamblea Nacional de 2015 por Acción Democrática. También está Richard Mardo, coordinador regional de Primero Justicia en Aragua.

PSUV Aragua

PSUV Aragua

Conflictos colorados

En el caso del PSUV el proceso de primarias ha dejado por fuera a siete alcaldes chavistas para la reelección: los de los municipios José Félix Ribas (La Victoria), Francisco Linares Alcántara (Santa Rita), José Ángel Lamas (Santa Cruz), Camatagua, San Casimiro, Sucre (Cagua), San Sebastián de los Reyes y Urdaneta (Barbacoas).

Este rechazo podría tener distintas lecturas. Una puede ser las pugnas de poder que han protagonizado riñas en redes sociales similares a las sostenidas en Carabobo entre José Gregorio Vielma Mora y Rafael Lacava. Otra es que, en efecto, los candidatos no gozan del suficiente apoyo o prefieren trasladarlos a otros municipios. 

El PSUV en Aragua además también sufrió una pérdida y fue la del alcalde Pedro Bastidas, en el municipio Girardot, cuya capital es Maracay. Este deceso dejó por fuera a una pieza crucial del tablero que ahora luchan por llenar y es ahí donde los enfrentamientos se han hecho visibles entre las tendencias pro Marco Torres y aquellas que van por otras corrientes.

Así como Lacava en Carabobo, Marco Torres contó con la aprobación de las bases para medirse contra otros 19 camaradas el próximo 8 de agosto.

Clavijo asegura que hay muchas rivalidades dentro del Gran Polo Patriótico gracias a que las estructuras chavistas han promovido figuras por fuera de las popularidades usuales del partido y eso ha exacerbado rivalidades y conflictos dentro del PSUV.

Difícil panorama 

En líneas generales, la dirigente regional de Vente Venezuela ve a la porción opositora de la región muy polarizada entre el votar y no votar y eso genera ese clima de incertidumbre al cual el chavismo acostumbra llevar a la oposición. Por eso aplicar efectivamente las estrategias que lleven a un cambio definitivo al país es su opción. “Que el régimen ponga sus condiciones y las fuerzas democráticas también para llegar a un acuerdo de cómo y cuándo se van”. 

De lo contrario, Clavijo afirma que ganar cinco o seis alcaldías no cambiaría el problema, poniendo de ejemplo las últimas elecciones regionales. “Las quejas siguen ahí y algunos de esos partidos están en entredicho porque no se sabe para quién juegan”.

No obstante, defiende su tesis respecto a que ir a votar sería mucho peor, no solo por dar legitimidad al chavismo sino porque contravendría los discursos previos de la presidencia encargada y la figura misma de Juan Guaidó, poniendo en riesgo los apoyos internacionales que luego de 18 años se consiguieron.

Carabobo

En Carabobo la hegemonía de apellidos quedó disminuida

Carabobo ha sido en las últimas dos décadas un territorio volátil, pasando del chavismo a la oposición, y manteniéndose durante los dos últimos periodos bajo el control del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV)

Armando Díaz

Carabobo forma parte de los estados medulares dentro de un proceso de votación. De ahí que forme parte del llamado "corredor electoral" junto a Miranda, Distrito Capital y Aragua. Su importancia radica en su cantidad de electores (1.647.556) en una población casi tres millones de personas, por lo que es la tercera más grande del país detrás de Zulia y Miranda. 

Además, el estado fue desde mediados de siglo pasado la capital económica del país, ello gracias a contar con una gran zona industrial con al menos 39 parques, los cuales representan 40% de todo el tejido industrial nacional.

El estado ha sido en las últimas dos décadas un territorio volátil, pasando del chavismo a la oposición, manteniéndose durante los dos últimos periodos bajo el control del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Cuando la "revolución bolivariana" alcanzó Miraflores, Hugo Chávez se medía contra el exgobernador Henrique Salas Römer, que fue sucedido por su hijo Henrique Salas Feo en una gestión alabada. 

Luego la Quinta Carabobo pasó a ser ocupada por el general Luis Acosta Carlez, solo para volver a manos de Salas Feo durante cuatro años. Desde 2012 está en manos rojas, primero con Francisco Ameliach y ahora con Rafael Lacava.

En 2021, de cara a los comicios del 21 de noviembre, Carabobo, así como el país entero, se debaten entre las tendencias que apoyan ir a votar versus el abstencionismo. 

Pugilato en el chavismo

En la actualidad, de las 14 alcaldías que tiene Carabobo, solo una es de oposición y se encuentra bajo el mando de León Jurado (San Diego).

Para el politólogo y experto en marketing político Santiago Rodríguez la dinámica electoral ha venido tomando fuerza. Según Datanálisis 45% de los venezolanos quiere votar. “Es una oportunidad ideal para derrotar al chavismo. Este voto tendría un carácter plebiscitario y de castigo contra el gobierno”, dice Rodríguez. Sin embargo, resalta que si el chavismo quiere ir a votar es porque sabe que va a ganar.

En las filas del PSUV el llamado ha sido ir a primarias, en donde las bases escogerán a sus candidatos. En Carabobo la mayoría de los elegidos de Rafael Lacava –gobernador actual– para los municipios ha quedado fuera, permaneciendo solo dos pre-candidatos en la carrera: Juan Carlos Betancourt (Puerto Cabello) y Johan Castañeda (Guacara). Esto no ha hecho más que dejar en evidencia las pugnas entre el mandatario regional que aspira la reelección y el otro aspirante a gobernador, José Gregorio Vielma Mora.

Santiago Rodríguez | Foto: Cortesía

Santiago Rodríguez | Foto: Cortesía

El politólogo considera que esas primarias generan muchas apetencias. “¿Quién tiene el poder? Aquí vemos una pelea entre Lacava y Vielma Mora, pero la verdad es una pelea Lacava – Ameliach, que quiere recuperar el liderazgo del estado”. Cuando Ameliach fue desognado por Hugo Chávez como candidato en Carabobo en 2008, Lacava se quedó con las ganas.

Destaca que Lacava, mediante el populismo y la antipolítica, ha logrado calar en la sociedad, seduciendo a sectores que no son el público habitual del chavismo, como lo son las clases media y alta ubicadas al norte de Valencia. Agrega que el mandatario regional desarrolló un liderazgo diferenciador, lo cual en un gobierno autoritario es un pecado mortal porque el poder no se comparte. “Él quiso ser un líder chavista capaz de conectar con la oposición y que dijeran: este chavista me entiende”.

Rodríguez, quien fue alcalde de Valencia, considera que el problema real no es si usa un murciélago en vez de los ojos de Chávez -la queja más sonada de Vielma Mora por estos días-, si no quién controla desde el PSUV el estado Carabobo.

El profesor de la Universidad de Carabobo y politólogo Calarcá Mejías considera que Lacava se ha planteado como candidato a una transición. “Esa transición nunca fue planteada por el chavismo y aquí en Carabobo vamos a ver que hay un bloque del PSUV que siempre tiene sus riñas internas, pero logran ir amalgamándose y unificarse en el momento cumbre”.

Estas discusiones entre Vielma y Lacava representan una burla, según el análisis de Manuel Barreto, sociólogo y presidente del Frente Amplio Venezuela Libre, a quien le indigna la falta de reacción de otros actores políticos sobre esta disputa.

Manuel Barreto | Foto: Cortesía

Manuel Barreto | Foto: Cortesía

El dilema: ir o no ir

Barreto, quien se describe como una bisagra entre la gente y los políticos de la región, está en contra de ir a elecciones y se decanta por el Acuerdo de Salvación Nacional promovido por el interinato liderado por Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional electa en 2015. 

“El 100% quiere votar, pero con condiciones reales, pero... ¿Voy a votar para cambiar un alcalde o gobernador? Y más aún con estos alacranes que están enredando a la ciudadanía. Lo peor es que algunos van y dicen ‘lo que pasa es que hay que ganar espacios’ ¿Cuáles espacios?”, dice.

Para Barreto nada ha cambiado desde 2018 hasta la actualidad, por eso insiste en que ningún alcalde ni gobernador podrá hacer frente de forma correcta a los retos que se planteen. “Lo único que se logró fue que picaran en pedacitos los partidos”.

Sobre el tema, Mejías y Rodríguez opinan distinto a Barreto. Creen en votar en esta oportunidad porque ayudará a ganar espacios, y consideran el actual como el peor momento del chavismo pues no cuenta con el apoyo social del pasado.

Mejías explica que los carabobeños han roto con sus políticos de tradición y han aparecido nuevas figuras de sectores que antes no tenían un rol protagónico, como el deportivo y el de la Iglesia Evangélica, así como el que recae sobre los líderes comunitarios que han entendido las verdaderas necesidades. Pero la realidad es que Carabobo y Venezuela están divididos en tres bandos, el chavismo, la oposición liderada por Guaidó y que aún no termina de definir sus pasos, y la "alternativa democrática", conocida popularmente como “los alacranes”.

En Carabobo, por la oposición se perfilan los rostros de Armando Amengual, Roberto Vernet, Ylidio Abreu y Enzo Scaranno, este último aún inhabilitado. Sin embargo, Rodríguez asegura que Henrique Capriles estaría moviendo sus fichas para lograr su habilitación, mientras que la "alternativa democrática" apuesta por el pastor Javier Bertucci, que fue electo por ese estado para la Asamblea Nacional surgida del 6D.

Caudillismo de vieja data

Los expertos consultados profundizan en el liderazgo en Carabobo y detallan que la región ha vivido desde los años 50 un liderazgo hegemónico, en el que un grupo de políticos se han perpetuado en el poder bajo los tiempos democráticos, pero creando una dinastía familiar de políticos.

“En los 80 tuvimos a Oscar Celli, después a la familia Salas, luego a los Scaranno y por el chavismo Ameliach y Lacava, este último siendo más ambicioso y queriendo tener todo para él y eso lo hace una amenaza, no solo para Maduro, si no para la revolución”, señala Rodríguez.

Sobre las dinastías, Mejías puntualiza que sus declives van de la mano con el de los partidos políticos que no entendieron las necesidades de la población, cayendo en un proceso de desafección. Un ejemplo de ello fue Proyecto Venezuela, partido creado por Henrique Salas Römer.

Esa hegemonía del poder es lo que ha desatado esta lucha en los bandos y entre ellos. “Enzo ha tratado de construir ese liderazgo hegemónico y su piedra ha sido Ameliach. Lacava le quitó el poder a Ameliach y ahora éste quiere recuperarlo, pero parece que lo va a perder”, dice. 

“Si la oposición no entiende que en el descontento hay muchos votos castigo, va ser muy difícil salir de esto. La gente quiere votar por un cambio, no por un tema de propuestas de la oposición”, señala el politólogo Mejía.

Mejías anexa que la aparición de "los alacranes" y sus recientes reuniones con Maduro en cadena nacional se deben al alza de intención de voto. “Quieren dispersar y confundir con falsas tarjetas. Carabobo y Venezuela no necesitan ahorita tarjetas de colores, si no liderazgos sólidos. Esos liderazgos están en una sociedad civil que está resurgiendo”.

El detalle es que, con la partida de los jefes de las dinastías políticas de Carabobo, el estado en el que nació Venezuela se quedó sin líderes sólidos y con popularidad, los nuevos liderazgos están aún en desarrollo y el hastío de la población no les permite crecer.

Por eso, Barreto ve el ir a las urnas como una oportunidad para oxigenar al chavismo y no confía del todo en las estadísticas “Esas empresas hacen su dinerito con los procesos electorales. Cuando hay un periodo electoral va a haber alguien que pague encuestas”.

El sociólogo recalca que el descontento es muy grande porque no existen condiciones, enumerando algunas ellas: la falta de equilibro en el CNE. “Dos caras nuevas no cambian nada. Son más de cinco puntos los que se necesitan para unas elecciones libres. Se habla de 20”.

Zona Industrial de Valencia

Zona Industrial de Valencia

Como el ave fénix

Mientras tanto, la realidad es que Carabobo se derrumba. Aunque los datos concretos son desconocidos, no cabe duda de que apalancar la economía deberá ser una de las prioridades del próximo gobierno regional.

El cierre de más de 3.000 empresas, en especial la falta de producción automotriz, dejaron al estado industrial patas para arriba. “Aquí lo que hay son unos bodegones y unas camionetas que andan por ahí sin placa ¿qué es esto? A eso nos hemos acostumbrado. Estamos claros que falta algo en la conducción de la oposición, pero viene el chavismo y ofrece la tarjeta para enganchar a esos políticos nuevos y caen”, dice Barreto.

Rodríguez, como exalcalde de Valencia, precisa que el sector automotor fue el principal pulmón del estado, aportando 60% de lo que llegaba a las arcas públicas, pero ahora las industrias carabobeñas trabajan a menos del 20% de su capacidad, según datos de la Cámara de Pequeños, Medianos Industriales y Artesanos de Carabobo (Capemiac). 

“Ahora vemos muchos bodegones y emprendedores que, sin embargo, representan la economía informal, que ha aumentado pero dejado a Carabobo con un crecimiento anárquico y desordenado que no genera tributos”, dice.

Mejías aclara que aquel político que prometa recuperar la zona industrial miente, porque es irreal. Por eso Rodríguez expresa que el carabobeño tendrá que ver hacia nuevos horizontes, como las playas, el campo y el turismo de salud. Además, recuerda a los viejos políticos de la región que Carabobo ha cambiado y que la foto que se llevaron del estado en su exilio no es la misma y en ese cambio también están las necesidades del pueblo. “Se fueron y el pueblo siente que fueron abandonado”.

Caracas

Oposición en Caracas debe convertir el descontento en votos para ganar elecciones

El rechazo a la reelección de Érika Farías es un faro sobre el descontento oficialista. Una oportunidad para la oposición que no ha podido alcanzar el triunfo en dos décadas. Intentarlo de nuevo significa articular una campaña unitaria y que supere las dudas sobre la confianza en el voto

Roison Figuera

En cada proceso electoral regional y municipal convocado, el municipio Libertador de Caracas es una de las joyas de la corona. La jurisdicción capital, sede del poder público nacional, tiene un peso inigualable. Allí el chavismo ha gobernado de manera invicta por dos décadas, con Freddy Bernal primero, Jorge Rodríguez después y Érika Farías desde 2017.

Para la oposición, el evento comicial es una oportunidad para intentar, ahora sí, conquistar los votos del único municipio del Distrito Capital. Lograr lo que antes no pudieron Stalin González, Ismael García o Jorge Millán.

Hasta finales del mes de julio, varios políticos opositores mostraban sus intenciones de gobernar Caracas o sus nombres surgían como fichas de sus respectivos partidos: Antonio Ecarri, Roberto Patiño, Leocenis García, Carlos Prosperi, Manfri París, Maribel Castillo y José Gregrio Cáribas.

Por el oficialismo, la definición de la candidatura ocurrirá luego de las primarias del PSUV, en agosto, entre Zulay Aguirre, Yuset Brito, Carmen Centeno, Jacqueline Faría, Carmen Meléndez, Mary Moreno, Griselda Oliveros, Tamara Prieto, Caryslia Rodríguez y Lesbia Sánchez. Pero será la dirección del partido la que finalmente tendrá a última palabra.

Las elecciones regionales llegan a una Caracas nada parecida a la de 2017 y 2018. La capital venezolana, anteriormente tildada de ser una burbuja en medio de la debacle del país, es azotada por los problemas de los servicios públicos, la emergencia humanitaria compleja y la violencia.

Para el profesor de historia económica de la Universidad Central de Venezuela (UCV) Pedro Benítez, el evento comicial llega en un momento en el cual el descontento social en la capital se deja ver a todas luces. Asevera que Caracas nunca antes había estado en una condición tan precaria como ahora.

Benítez enfatiza que, como si la crisis de los servicios básicos fuese poca cosa, la capital venezolana también vive una crisis de seguridad. Hace mención a los hechos violentos de la Cota 905 entre el 7, 8 y 9 de julio para argumentar su aseveración. “Todo esto ha tenido un impacto terrible, más las políticas de seguridad del Estado a través de las fuerzas de seguridad, las acciones de las FAES o en el pasado de las OLP que han sido una máquina de violaciones a los DDHH en las barriadas más pobres”, agrega.

Para el profesor de la UCV, Caracas siempre ha sido la caja de resonancia del país. Es decir, ha reflejado el descontento nacional aunque, afirma, el chavismo ha encontrado la manera de mantenerlo bajo control durante todos estos años. Pero la realidad puede cambiar. Érika Farías quedó por fuera de las opciones y no optará a la reelección, pues ni en sus propias filas consiguió los suficientes respaldos. Un hecho que, para Benítez, deja ver el desgaste del gobierno nacional y municipal. “Es una señal muy clara de que el malestar social se ha reflejado en el descontento político y que el gobierno nacional se está preparando para hacerle frente a eso”, apunta.

Pedro Benítez | Cortesía

Pedro Benítez | Cortesía

El profesor de historia económica de la UCV Pedro Benítez también es claro en recalcar que el chavismo hará lo que siempre ha hecho para hacerse una vez más de la alcaldía del municipio Libertador del Distrito Capital: apostar a la desmovilización del voto opositor y mover su base en las instituciones bajo su poder.

Es tan bien conocida esta alternativa que traer a Caracas a militantes que no tienen trayectoria política en la ciudad -Carmen Meléndez fue gobernadora de Lara hasta 2020-  no les genera inseguridad.

El chavismo deberá enfrentar el descontento social por la crisis que se ha profundizado en sus narices. En cambio, la oposición, tiene como principal piedra de tranca la desmovilización de los cuadros políticos que se ha calcificado a partir de los llamados a la abstención y de los abusos electorales que se han visto durante una década.

Despertar el sentimiento electoral de la gente dependerá de la estrategia. Pedro Benítez, profesor de historia económica de la UCV, señala que la oposición llamó en el pasado a no votar y la mayoría de los electores acataron ese llamado. En este sentido sostuvo que habría que esperar a si un golpe de timón tiene buenos resultados.

“A mí me parece que en Caracas hay una enorme oportunidad de que la oposición gane de manera clara la alcaldía porque se va a beneficiar del descontento nacional que hay contra Maduro y su candidato”, agrega.

José Guerra señala que si en el municipio Libertador del Distrito Capital se presenta un candidato unitario y se logra recuperar la confianza en el voto, existirían altas posibilidades de que la oposición al gobierno de Maduro gane. Para el economista el hecho de que no hayan postulado a Erika Farías para la reelección muestra el fracaso monumental de su gestión frente al ayuntamiento.

65,2% de los caraqueños valora negativamente el servicio de agua, señalan los más recientes estudios del Observatorio Venezolano de Servicios Públicos

65,2% de los caraqueños valora negativamente el servicio de agua, señalan los más recientes estudios del Observatorio Venezolano de Servicios Públicos

“Pese a que Caracas nunca la ha podido ganar la oposición por distintas razones, me parece que en 2017 se perdió la oportunidad de avanzar y eso tiene como consecuencia que tenemos una estructura política opositora disminuida, y a eso se le suma el efecto negativo de la migración” sostiene Benítez.

No obstante, el analista afirma que si la oposición, bien sea por primarias, encuestas o acuerdos, se presenta con un candidato unitario conocido y con trayectoria tendrá altas probabilidades de ganar: el descontento en la entidad busca salidas apremiantes.

La propuesta debe ser de otro nivel. El profesor de la UCV recalca que el candidato no puede presentarse a la ciudadanía ofreciendo gestión porque esta “no es una campaña normal”.

“La ciudad evidentemente necesita un cambio de administración. El chavismo ha gobernado desde el 2000 y aquí están los resultados de su gobernanza: un montón de problemas gigantescos. El candidato entonces debe hacer un llamado de conciencia a los ciudadanos de que debe darse un giro a la forma en que se maneja la ciudad, que debe haber más transparencia en el manejo de recursos públicos y convertir a la ciudad en un centro para reclamar a los servicios que necesitas. Empezar el camino para hacer que Caracas sea medianamente vivible”, añade.

La campaña opositora, por tanto, debe procurar captar a todos los sectores, con promesas concretas con planteamientos que aborden la seguridad ciudadana o el tema de la basura. Aunque aclara que, por ejemplo, las deficiencias de servicios como la luz y el agua, no dependen de la alcaldía, pueden ser objeto de reclamos y banderas de un candidato.

Según José Guerra, es necesario que el candidato opositor sea una cara nueva, pero con experiencia y que esté vinculado a los sectores sociales. En su opinión la campaña debe buscar mostrar a la ciudadanía quién es la mejor representación política para la ciudad.

“Tiene que ser una campaña con mucho contacto, porque en el campo de la política digamos que en términos de publicidad no podemos competir con el gobierno porque tienen las cadenas y los canales, pero si hay algo que no tiene es el activismo. Ahí está la oportunidad para decirle a la gente que estamos en la ruta para el rescate del voto”, detalla.

José Guerra | Cortesía

José Guerra | Cortesía

Peso a cuestas

El escenario electoral municipal de 2021 pasa de nuevo por la discusión sobre las condiciones democráticas para acudir a las urnas. El diputado Asamblea Nacional (AN) electa en 2015 por Caracas, José Guerra, no titubea al decir que se está en la búsqueda de mejorarlas para poder generar confianza a la ciudadanía. Es algo que, afirma, el oficialismo buscará torpedear.

A su juicio, el gobierno no quiere que la gente vote y hace todo lo posible para lograrlo creando desincentivos, generando miedo e ilegalizando partidos. “El chavismo ha hecho lo posible para que la gente no crea en el CNE y no voten y ahí está el problema que también de manera indirecta hemos contribuido a crear esa desconfianza y ahora nos pesa mucho porque necesitamos los votos”, agrega.

“Se están luchando por las condiciones, pero claramente en el municipio Libertador hay un descontento muy grande y la única manera de que una fuerza mayoritaria no gane es que la gente no vote y ellos están jugando a eso”, agrega a su tesis.

En el pasado la oposición llamó a abstenerse y eso le puede costar caro. Esto lo reconoce Guerra, aunque afirma que las razones y argumentos podrían ser presentados a la gente durante la campaña. Recalca que, aunque no es fácil “siempre hay oportunidad para enmendar los errores que se hayan podido cometer”.

Miranda

Miranda, un estado estratégico que no escapa de la crisis

El director de Súmate, Francisco Castro, señala que Miranda, geopolíticamente, es un estado clave, alberga a las alcaldías más importantes, y su gobernación termina siendo un trampolín político, usualmente a la Presidencia de la república o a algún tipo de visibilidad política

Sofía Nederr

Miranda es el segundo estado con mayor población del país. En las elecciones de gobernadores de 2017, según datos del Consejo Nacional Electoral (CNE), participó el 58,60% de los inscritos en el Registro Electoral (RE). El estado, considerado estratégico, alberga 21 municipios, entre ellos cuatro que forman parte del área metropolitana de Caracas: Baruta, Chacao, Sucre y El Hatilllo.

A finales de enero de 2021, fueron abortadas las intenciones de sectores políticos del oficialismo, entre ellos la exjefa del gobierno de Distrito Capital Jacqueline Farías, de anexar los municipios Baruta, Chacao y El Hatillo al municipio Libertador del Distrito Capital. Este planteamiento fue objetado por sectores de la oposición y por el actual gobernador de Miranda, Héctor Rodríguez (PSUV). En esa cruzada, los alcaldes de Baruta, Chacao y el Hatillo se aliaron en defensa del estado Miranda. 

En mayo de 2021, un estudio de la firma More Consulting reveló que 38,3% de los electores de Miranda manifestó tener igual desconfianza en el CNE designado por la Asamblea Nacional (AN) de 2020 que en la directiva anterior. Asimismo, 17,1% dijo tener más desconfianza en el nuevo directorio del Poder Electoral que en el CNE anterior. Esto suma 55,4% de desconfianza hacia el organismo comicial encargado de las elecciones regionales del 21 de noviembre.

Sin embargo, el politólogo Fernando Spiritto, investigador de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), destaca la importancia de los venideros comicios en los que se elegirán a los alcaldes y gobernadores, instancias de poder e interacción local con los ciudadanos. 

“Miranda es la joya de la corona. Es el estado donde los partidos nacionales están mejor implantados. Tiene una vida política mucho más activa y dinámica que la mayoría de los otros estados. Eso también significa que las divisiones que tiene la oposición a nivel nacional, allí se dan en mayor proporción”, enfatiza Spiritto.

Fernando Spiritto

Fernando Spiritto

Por su parte, Francisco Castro, director de Súmate, indica que “Miranda es un estado que tiene mucha visibilidad y sus autoridades tiene mucha proyección nacional. Desde el punto de vista electoral, Miranda tiene las alcaldías más importantes, y su gobernación termina siendo un trampolín político, usualmente a la Presidencia de la república o a algún tipo de visibilidad política. Es un estado muy importante, sobre todo geopolíticamente hablando”. En este sentido, Fernando Spiritto acota que Miranda marca la pauta, incluso más que el Zulia, en materia política. No en vano de allí han salido figuras que se convirtieron en nacionales como Enrique Mendoza o Henrique Capriles, amén de que el chavismo mandó a Diosdado Cabello a gobernarla.

Añade que, desde el punto de vista demográfico, Miranda es uno de los estados más poblados, lo que también incide en el Situado Constitucional. Castro puntualiza que Miranda, en términos electorales, es el estado más importante después del Zulia. Refiere que, de acuerdo con el corte del Registro Electoral (RE), para mayo de 2021, Miranda tiene 2 millones 212 mil electores, 1.102 centros y 2.939 mesas de votación.

Francisco Castro

Francisco Castro

En las municipales de 2017, en Miranda, el PSUV obtuvo 17 alcaldías, en tanto la oposición triunfo en cuatro. Para el politólogo, lo que se diga en Miranda tendrá mucho impacto con lo que se diga en el ámbito nacional. 

“El otro tema es el tema del poder comunal, las ciudades comunales. Yo veo eso muy peligroso, porque si bien en otros estados que son de menos desarrollo, tal vez la sustitución progresiva por este nuevo aparataje jurídico del chavismo sea más fácil, en Miranda va a ser muy complicado, sumamente complicado. Entre otras cosas, porque aquí tenemos los municipios más ricos, los más fuertes institucionalmente. Entonces nuevamente Miranda podría ser una especie de campo experimental para este proceso de la ciudad comunal”, advierte Fernando Spiritto.

El oficialismo picó adelante

Dentro de la carrera electoral, el oficialismo tomó la delantera. Para el 8 de agosto están previstas las primarias del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). En el caso de Miranda, como en el resto de los estados, hay 10 aspirantes, entre ellos el actual gobernador Héctor Rodríguez.  En el camino se quedó el exministro Elías Jaua, quien informó a la militancia oficialista que su nombre no figurará entre las postulaciones para la elección de los candidatos porque la Dirección Nacional del PSUV no lo autorizó para ello.

“El proceso del PSUV es inédito, muy particular, tiene algunos elementos de un proceso tradicional. Pero, otros elementos no. Básicamente, para que un proceso electoral pueda identificarse como tal, los candidatos deben tener la oportunidad de tener testigos, acceso a las actas de votación y el proceso debe ser auditable en todas sus etapas. Esas son el tipo de cosas que, en los comicios internos del PSUV, no se ha visto. Normalmente, los candidatos no tienen acceso a las actas, el conteo de resultados es un poco opaco. Es un proceso con algunos elementos de falta de transparencia, pero es un proceso interno, y los participantes se acogen a las reglas”, enfatiza Francisco Castro, director de Súmate.

En el caso de la oposición mayoritaria, aún no se ha decidido si concurrirán a las elecciones regionales, aunque en los municipios han surgido, como es habitual, algunas aspiraciones. Igual ocurre con la gobernación, y dentro de los que tienen intención de medirse está el exalcalde de Sucre Carlos Ocariz, que en 2017 fue derrotado por Héctor Rodríguez, y David Uzcátegui, exconcejal de Baruta y sostén político de quien gobierna en ese municipio, Darwin González. 

Por otra parte, el ala de Acción Democrática (AD) que encabeza Bernabé Gutiérrez, a la que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) le entregó los símbolos del partido, también anda movilizada logísticamente por los estados, entre ellos Miranda, de cara a los venideros comicios.

El politólogo Fernando Spiritto dice que resulta preocupante que la devolución de la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) no haya puesto a la oposición en movimiento. Cree que eso puede constituir un indicio de lo que este sector político pueden estar pensando. 

“El hecho de que no se pongan de acuerdo me parece gravísimo y creo que sería un error histórico. Ante esa situación, quién va a ser el candidato en cada estado, no me parece tan importante, porque los acuerdos son fáciles de alcanzar, o las primarias, eso como que no tiene mayores problemas. El problema no es de candidatos, el problema es de estrategia. Se entiende, entonces, el hecho de que todavía las negociaciones con el gobierno de Nicolás Maduro no estén claras. Esa puede ser una estrategia del gobierno, que está retrasando para que ocurra lo que siempre ocurre, es decir, que la gente no vota y ellos ganan”, expresa el politólogo.

La politóloga Nancy Requena, profesora de la Universidad Metropolitana (Unimet) señala que la oposición debe entender que se tiene que poner de acuerdo. “La abstención no favorece a nadie, sino al régimen. Si dicen que son mayoría que lo demuestren con números, no con encuestas de opinión pública. Tienen que ponerse de acuerdo. Si la oposición pretende no ceder espacios, tiene que ponerse de acuerdo rápidamente”, enfatiza.

Nancy Requena

Nancy Requena

Para Requena, tanto en Miranda como en el resto de los estados, lo que se tiene al frente es una cadena de obstáculos, un maratón. 

“No se puede estar deshojando la margarita, debe definirse que se deben ganar espacios, vamos a procurar respetar los liderazgos regionales de Miranda. Hay gente trabajando en las regiones que no está en el club del G4, trabajando por su comunidad. Esas son las personas con las que se debe trabajar. No pueden imponerse liderazgos. El primer concepto para captar adeptos es que se trabajen con los liderazgos locales y quienes atienden a las comunidades”, subraya Nancy Requena.

Sobre los mecanismos para escoger los candidatos en Miranda, el director de Súmate, Francisco Castro, sostiene que, en principio, las formas de dirimir candidaturas unitarias pueden ser primarias, acuerdos, consensos, y también algunas metodologías asociadas a encuestas. Recuerda que en el pasado la oposición mayoritaria ha utilizado distintos mecanismos para construir candidaturas en Miranda. 

“En 2006, por ejemplo, se empleó la metodología de la encuesta para definir el candidato presidencial. En posteriores elecciones, ha habido primarias o acuerdos de organización electoral. Sin duda, de cara al proceso por venir, las postulaciones culminan el 29 de agosto y, suponemos, que en los próximos días debe haber un anuncio por parte de las diferentes fuerzas políticas sobre su participación o no en los próximos comicios”, puntualiza Castro.

Miranda no se salva

La politóloga Nancy Requena resalta que en estas elecciones de 2021 debe tenerse claro que ceder espacios no es opción y darse cabida a los liderazgos locales que están más pendientes de los problemas de los ciudadanos que de Miraflores. Refiere que, aunque los municipios mirandinos que pertenecen a Caracas son considerados como privilegiados, no escapan de problemas como las fallas del servicio eléctrico y la precariedad del servicio de agua potable.

Así, por ejemplo, desde el 1 hasta el 10 de julio de 2021, se registraron 144 denuncias por fallas en los servicios públicos en los municipios Sucre y Plaza (Guarenas) de Miranda. De acuerdo con el monitoreo del grupo Solidarios de Sucre, 113 de las denuncias fueron motivadas por la falta de agua y luz.

Una encuesta telefónica de More Consulting del mes de julio, arrojó que en Baruta los principales problemas son el agua potable (46.1%), vías públicas (12,9%) e inseguridad (10,8%). Un dato importante, es que 36,4% de los habitantes del municipio atribuye estos problemas al gobierno nacional, en tanto 20% responsabilizó al alcalde Darwin González.

Las fallas en el servicio de agua son una constante en el día a día de los mirandinos

Las fallas en el servicio de agua son una constante en el día a día de los mirandinos

Aunque por mucho tiempo se consideraron a los municipios mirandinos de la Gran Caracas como privilegiados, lo cierto es que estos y el resto de la jurisdicción de este estado no escapan de la merma en la economía. En marzo, en un programa de Fedecámaras Radio, Elías Aponte, coordinador de Fedecámaras Miranda, aseguró que alrededor de 18% de las empresas en el estado han cerrado en lo que va de 2021. Aponte dijo que, según la experticia de los delegados regionales, han clausurado sus puertas empresas pequeñas e industrias livianas.

Intercomunal Guarenas-Guatire Miranda

Intercomunal Guarenas-Guatire Miranda

Además, en el eje Guarenas-Guatire, por ejemplo, las empresas en funciones presentan excesivas limitaciones, como el traslado de la mercancía y el transporte para sus empleados. En septiembre de 2020, Elías Aponte refirió que más del 80% de las industrias permanecían cerradas. 

Yaracuy

Yaracuy, una oposición sin rostro y una barajita repetida del PSUV

La apatía reina en el estado que ha estado bajo la tutela de Julio León Heredia, militante del Partido Socialista Unido de Venezuela, desde hace 13 años, también el descontento ciudadano hacia los gobernantes

A finales de septiembre de 2020 habitantes de las localidades de Cocorote, Nirgua y Sabana de Parra, en Yaracuy, sorprendieron al país: durante cinco días tomaron las calles del estado para reclamar mejores servicios, entre ellos agua potable y gas doméstico. No importó la cuarentena, ni la posibilidad de contagiarse con la covid-19, las fallas y faltas de los servicios públicos y la crisis económica los desborda. 

De acuerdo a la más reciente Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) 2019- 2020, el 65.6% de los hogares de Yaracuy presentan déficit de servicios públicos; 97% de la población vive en pobreza; 67% en pobreza extrema.

Ante la cercanía de las próximas elecciones regionales la apatía reina en el estado que ha estado bajo la tutela de Julio León Heredia, militante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), desde hace 13 años, así como el desafecto ciudadano hacia los gobernantes, asegura el politólogo yaracuyaño Roger Romero. “Existe un gran descontento hacia la gestión del gobierno actual, pero esto no significa que la oposición haya logrado captar ese descontento”, advierte.

Por otra parte, el analista político Luis Martínez señala que la campaña para estas elecciones tendrá dos dificultades, “primero por la pandemia; luego, está la oferta. ¿Qué puede ofrecer el actual gobernador? ¿Qué puede ofrecer la oposición? ”.

A juicio de Martínez, si la oposición emplea estrategias acertadas podría conseguir que en la entidad el voto opositor sea mayor al del candidato del gobierno.

En este trabajo audiovisual de Yaracuy al Día ambos expertos explican la realidad actual de la región, las demandas y urgencias de los yaracuyaños y cómo deben ser necesarios los próximos comicios.